Historia

PALMARÉS

Los inicios DE DEPORTES CONCEPCIÓN

Su fundación comenzó el 25 de enero de 1966, como resultado de la fusión de varios clubes de fútbol de la ciudad de Concepción (Galvarino, Liverpool, Juvenil Unido y Santa Fe), los que, renunciando a un brillante y largo historial deportivo, se fusionaron para hacer realidad el ambicioso proyecto de tener un equipo representativo de la cuenca del Biobío en el concierto futbolístico chileno. A estos clubes se les sumó el apoyo deportivo y financiero del prestigioso Lord Cochrane, club que desde el primer día e incluso antes, durante un fallido intento en 1965, se comprometió con la idea de incorporar un nuevo club al fútbol rentado. El club nació como Deportes Concepción Unido, y fue aceptado en la Segunda División el 15 de abril de 1966, razón por la cual se adoptó esta fecha como aniversario del club. La denominación de “Unido” se quitó del nombre del equipo en 2 de marzo de 1968.

Haroldo Peña “El León de Collao”

Tras un estreno de primer nivel, logrando un histórico empate 1-1 con el seleccionado de la Unión Soviética en el Municipal de Concepción, Deportes Concepción ingresó durante 1966 a la Segunda División de Chile, obteniendo el 13º puesto entre 16 equipos. Este difícil comienzo fue rápidamente olvidado tras la obtención del Campeonato Nacional de Segunda División de Chile de 1967. Con un 81% de rendimiento en el torneo oficial, el aporte goleador de Rubén Acuña y la consagración del ídolo Haroldo Peña, el León de Collao; el título dio derecho a los lilas a debutar en la división de honor en 1968.

La consolidación en Primera División

De la mano de los experimentados argentinos Oscar Coll y Marcelo Pagani, el novel equipo lila dio la sorpresa al adjudicarse el Torneo Provincial del año 1968, logro que revalidaría el año 1970, apoyado en el impresionante registro anotador de Osvaldo “Pata Bendita” Castro, goleador de dicho campeonato, y en una generosa cantera que comenzaba a dar sus frutos.

La solidez institucional de Deportes Concepción, que emprendió la construcción de sus Campos Deportivos en Nonguén bajo la presidencia de Vittorio Yaconi, también se tradujo en buenas campañas. Destacaron jugadores locales como Mario Osbén, Rolando García, Julián Urrizola, Gustavo Viveros y Francisco Pinochet, símbolos del club y figuras clave de los primeros planteles. Posteriormente, irrumpiría en el primer equipo otro grupo importante de buenos jugadores formados en casa como René Serrano, René Valenzuela, y Luis Isla, tres seleccionados chilenos juveniles que participaron la Copa América 1975.

Estas campañas se vieron acompañadas de extensas giras internacionales, que llevaron al equipo por el sur de Argentina, Haití y Europa durante 1972 y 1973. En las giras europeas enfrentó a rivales de la talla del Real Zaragoza y el Rayo Vallecano.

En 1975 el equipo realiza su mejor campaña hasta la fecha en la Primera División de Chile, rematando segundo, a dos puntos del campeón Unión Española, al que perseguiría durante todo el año. Puntales en esta temporada fueron los mencionados Osbén, Isla y Valenzuela, sumados a Fernando Cavalleri, Raúl Briones y el goleador histórico del club, Víctor Estay. La excelente trayectoria durante el año otorgó a Deportes Concepción la calidad de subcampeón del certamen.

Leones del año 1976

En 1977 y bajo el mando de Nelson Oyarzún, Deportes Concepción decide innovar en la conformación de su plantel fichando a tres jugadores alemanes: Ralf Berger, Hans Lamour y Hans-Joachim Schellberg. El experimento no cumple con las expectativas y Oyarzún dejó la dirección técnica, pero quedó como una recordada experiencia. En los años siguientes el club perdería el protagonismo en la búsqueda por los campeonatos, aunque manteniendo la costumbre de las buenas campañas, liderados por el retornado Fernando Cavalleri y destacando las llegadas de símbolos como Daniel Montilla y Jorge Américo Spedaletti, más la promoción de jóvenes figuras como Luis “Pelé” Araya o Danilo Figueroa.

Descenso a Segunda División y retorno

Sin embargo, y ocupando el 14° lugar entre 16 equipos participantes, Deportes Concepción desciende a la Segunda División de Chile por primera vez en 1981.

El equipo permanece tres años en la categoría inferior. Difíciles temporadas teniendo presente la crisis económica nacional y la deficiente administración interna, factores que afectaron severamente al club, llevándolo a un nivel de endeudamiento que marcaría su futuro y gatillaría el cambio institucional desde su forma inicial como Club Social a una Corporación de Fútbol, en 1984. En el aspecto deportivo, tras una buena y esforzada campaña en 1984 que fue protagonizada por un plantel que se formó para mantener la categoría, Deportes Concepción logró conseguir el ansiado ascenso y retorno a Primera División, gracias a una recordada y trabajosa victoria sobre Deportes Laja en el Estadio Municipal de Concepción, en la última jornada del campeonato y a estadio lleno, con un gol convertido desde el punto penal por Charles Reyes en el último minuto de partido. Con dicho gol, al mismo tiempo, el equipo de Deportes Laja volvía a Tercera División de Chile.

Concepción 1989

Durante los cinco años posteriores, Deportes Concepción se destacó por el incesante surgimiento de talentos de la cantera, además de recibir cedidos a jóvenes promesas de los equipos de la capital como Víctor Hugo Castañeda y Gino Cofré. El arribo del portero Nicolás Villamil en 1988, sumado a la consolidación de Miguel Ardiman, Marcelo Miranda Díaz, Juan Cruz y los cadetes que debutaran en el descenso y se forjaran en la segunda categoría, factores todos incluidos en el proyecto deportivo al mando del ahora técnico Fernando Cavalleri, llevaría a Concepción a formar un plantel competitivo para el año 1990.

El primer torneo internacional

Gracias al explosivo aporte goleador de Juan Carlos Almada y después de cinco participaciones en Liguilla Pre-Libertadores, Deportes Concepción logra clasificar nuevamente al minitorneo de 1990 como ganador de uno de los “tramos” en que se dividió el campeonato de ese año. La liguilla se disputó íntegramente en Santiago, y el equipo fue dirigido en la ocasión por Luis Vera, que había reemplazado al renunciado Fernando Cavalleri.

Luego de una categórica derrota por 0-4 ante Universidad Católica en la primera jornada doble, los lilas se recuperan derrotando por 3-0 a O’Higgins y 2-0 a Unión Española. El último partido del minitorneo, que se disputaba en el Estadio Nacional entre Universidad Católica y O’Higgins, era el decisivo en determinar quién sería el acompañante de Colo-Colo en la Copa Libertadores de América. El empate final 2-2 terminó clasificando sorpresivamente a Deportes Concepción, que accedió, de esta forma, a su primer torneo internacional. El triunfo en la liguilla significó que los lilas, en lo formal, se titularan subcampeones chilenos de la temporada 1990, y fueran los representantes chilenos, junto a Colo-Colo, en la Copa Libertadores de América de 1991.

Deportes Concepción 1991

Ya en el torneo continental, el equipo logra acceder a segunda fase, merced a sus triunfos como local sobre Liga de Quito (3-0) y Barcelona S.C. (1-0), ambos equipos ecuatorianos y dos empates: uno, como local, ante el que sería campeón del torneo, su compatriota Colo-Colo (0-0) y otro, como visita, frente a Barcelona S.C. (2-2). En la segunda ronda, los lilas enfrentaron al América de Cali en un Estadio Municipal de Concepción sumido en una espesa niebla, cayendo derrotados por 3-0. En la revancha, jugando en San Cristóbal, Venezuela, conquistan un empate 3-3, que de todas formas los deja fuera de competencia.

La base de este equipo la conformaron jugadores históricos como los mencionados Juan Carlos Almada, Miguel Ardiman, Marcelo Miranda Díaz y Nicolás Villamil, más el aporte de Héctor Adomaitis, Héctor Correa y Oscar Lee-Chong, entre otros.

La década de los 90′

El buen rendimiento a nivel nacional e internacional se vio mermado con la desintegración del plantel que se logró formar para ese efecto. Un nuevo descenso se produce en 1993, tras la peor campaña en la historia del club, con apenas 3 partidos ganados en los 30 disputados en la temporada, y rematando último entre 16 equipos. La directiva de club decidió armar un plantel para retornar a la Primera División, al mando nuevamente de Fernando Cavalleri, lo que se logró efectivamente al año siguiente y trajo de paso el segundo título de Segunda División de Chile para el club, tras una impecable campaña donde destacaran Antonio Zaracho, los delanteros Blas Romero y Florencio Villalba y el joven lateral canterano del club, Mauricio Pozo. El campeonato se consiguió en la penúltima jornada del torneo, gracias a una goleada 5-0 sobre Unión San Felipe.

Concepción 1994

La nueva etapa en Primera División se enmarca dentro de la burbuja económica que vivió el fútbol chileno durante esa época, cuyo fin traería consecuencias gravísimas para el equipo en la siguiente década. Figuras de nivel aparecerían en esta segunda época al mando de Cavalleri, destacando los argentinos José Horacio Lugo y Cristián Traspasso, el delantero chileno Juan Carreño López, el venezolano Dioni Guerra y el hondureño Wilmer Velásquez. El nuevo técnico Óscar del Solar llevaría al club a realizar la notable campaña de 1998, donde los morados obtienen el 5° lugar general, accediendo de paso a la Liguilla de Copa Libertadores (donde fueron eliminados en la primera fase por la Universidad de Chile).

La campaña mencionada llevó a los morados a un nuevo torneo internacional, la Copa Conmebol 1999, participación que se constituyó en la mejor de un equipo chileno junto a la de Universidad de Chile en este efímero campeonato, y la última semifinal internacional de un equipo nacional, hasta la participación de la Universidad Católica en la Copa Sudamericana de 2005. En el torneo mencionado, los lilas eliminaron a los argentinos de Rosario Central y cayeron en semifinales frente al futuro campeón, los también argentinos de Talleres de Córdoba.

Concepción ante Rosario Central en Copa Conmebol 1999.

Sin embargo, tras el éxito a nivel internacional, se ocultaba una crisis económica de proporciones enormes para el club, generada por la deficiente administración y el alto nivel de endeudamiento en la búsqueda de superar la campaña de 1998. El fichaje de Pedro González Pierella y su posterior fracaso repercutirían, junto con otros factores, en el presupuesto del año 2000, donde se armó un plantel linajudo pero con una pobre base económica. Con sueldos impagos, los jugadores lilas al mando de Oscar Garré lograron pese a todo clasificar a la Liguilla Pre-Libertadores 2000, donde además de jugarse la clasificación, se jugaban el futuro inmediato del club, amenazado por el receso y la quiebra.

Por segunda vez a la Copa Libertadores de América

El minitorneo se jugó a partidos únicos con eliminación directa y en cancha neutral. Los lilas eliminan por 1-0 a Audax Italiano con gol de oro en tiempo extra y luego disputan una recordada final con la Universidad Católica. Concepción ganaba 2-0 hasta los 30 minutos del segundo tiempo, con dos goles de Mauricio Pozo, cuando los cruzados logran empatar el partido. Transcurridos 8 minutos del primer tiempo extra, Luis Chavarría convirtió un legendario gol de cabeza, que dejó a los lilas por segunda vez en la Copa Libertadores de América.

Concepción 2001.

Este triunfo permitió a los lilas acompañar al campeón Universidad de Chile y a Cobreloa en la Copa Libertadores 2001. En la primera ronda, tras un dubitativo inicio que detonó la salida temprana del técnico Sergio Nichiporuk y el segundo retorno de Fernando Cavalleri, los morados empatan como locales ante Nacional (0-0) y logran derrotar al campeón argentino San Lorenzo de Almagro (3-2), entonces dirigido por el chileno Manuel Pellegrini, en un vibrante partido que terminaría con incidentes. En el partido final del grupo, los lilas vencen por 3-0 a Jorge Wilstermann, accediendo a segunda fase en este último partido con un gol de cabeza de Marco Bautista en el minuto 88, merced al empate 1-1 entre Nacional y San Lorenzo de Almagro, que se jugaba de manera simultánea.

Copa Libertadores 2001.

En segunda ronda, Deportes Concepción fue eliminado por los brasileños del Vasco da Gama, cayendo 1-3 en el Estadio Municipal de Concepción y 0-1 en Río de Janeiro ante el equipo comandado por Romário y Juninho Paulista.

El plantel que logró esta histórica campaña contó con la participación de figuras como Carlos Fernando Navarro Montoya y Cristian Montecinos, secundados por la base del equipo que terminaría jugando a un nivel superlativo: Jorge Torres Vega, Marco Bautista, Mauro Donoso, Darwin Pérez, Patricio Almendra y Carlos Verdugo, entre otros.

El nuevo siglo

La participación en Copa Libertadores permitió evitar el fantasma del receso inmediato, pero no logró eliminar las deudas de largo arrastre que aquejaban al club desde la década de los 80′ y que empeoraran en 1999. Sin posibilidad de reforzar al equipo, la misión de salvarlo del descenso se le encomendó al grupo de jugadores juveniles que lograran el campeonato nacional sub-20 de 2000, pero que no alcanzarían su objetivo en el equipo mayor en 2002. Dirigidos por su técnico de juveniles, Carlos González, Deportes Concepción descendería a Segunda División.

Concepción 2003.

La temporada 2003 en la Primera B de Chile fue olvidable, obteniendo un 5° lugar que queda sin ninguna opción de ascenso. En 2004, Deportes Concepción buscó el ascenso en un campeonato con un sinnúmero de fases y etapas. La primera ronda, zonal, la ganó con 27 puntos, mientras que en la segunda etapa terminó 2° tras Naval, totalizando 47 unidades. En el hexagonal final, los morados sufrieron para conseguir el ansiado ascenso, y terminaron en 2° tras el campeón Deportes Melipilla. El equipo dirigido por Óscar del Solar selló su retorno a la Primera División de Chile tras un empate 1-1 ante O’Higgins en Rancagua, que permitió superar a Unión La Calera por diferencia de goles.

A pesar de las dificultades económicas, los morados realizaron una buena temporada 2005, en la cual el equipo termina 4° en la tabla general del año, con Cristián Montecinos como goleador del Clausura 2005, con 13 unidades.

 

La época de las concesionarias

Sin embargo, por problemas financieros, la ANFP decide imponer un castigo de un año a Deportes Concepción durante 2006, temporada en la cual el equipo no participa en los campeonatos de esta federación, aunque su filial es aceptada en la Tercera División de Chile. Durante este año la dirigencia intenta, de diversas formas, reunir los fondos necesarios para el pago de estas obligaciones y el retorno del equipo al fútbol profesional, estableciéndose la sociedad anónima deportiva como nueva forma de operación del club a partir de noviembre de 2006. Después de prolongados litigios con la ANFP, su Tribunal Patrimonial decidió la vuelta del equipo a la Primera División de Chile durante el campeonato de 2007.

León de Collao S.A.

Durante el Apertura 2007, Concepción terminó en el 15º lugar entre 21 equipos. El equipo superó un mal inicio de torneo (que llevó a la renuncia al entrenador Jaime Nova) y, bajo la dirección de Fernando Cavalleri, logró ganar un conjunto de partidos importantes para asegurar su permanencia en Primera División de Chile.

En junio de ese año, se anunció la venta del club a un grupo de inversionistas alemanes representado por el abogado penquista Mario Munzenmayer. El acuerdo consideró la venta del 90 por ciento de la institución al grupo económico, durante los siguientes 30 años, renovables por un período similar. La transacción tuvo un valor aproximadamente igual a los $ 1.000 millones, de los cuales 650 se destinarían al pago de los pasivos sociales, y 350 se emplearían en mejorar los recintos deportivos que posee la institución. La concesión de los bienes activos y derechos federativos de Deportes Concepción con la inmobiliaria creada por los nuevos inversionistas, y bautizada como León de Collao S.A., fue firmada en agosto de 2007. El nuevo proyecto deportivo para la institución apuntó a “recobrar la identidad regional a partir de la práctica deportiva”, con inversiones planificadas en el ámbito inmobiliario, que hasta prometía desembocar en la construcción de un estadio polideportivo para 2011.

Concepción 2007.

La campaña en el Clausura 2007 los ubica en 11° lugar de la tabla general, sin lograr el acceso a los play-offs, y con una campaña extremadamente irregular, que llevó incluso a la renuncia del técnico Fernando Cavalleri.

La incertidumbre dirigencial continuó hacia fines de año y comienzos de 2008, puesto que los dineros prometidos por los inversionistas alemanes no llegaron a manos de la concesionaria, y aparece el interés de los dirigentes históricos por buscar nuevos inversionistas que permitan garantizar la continuidad de giro y el funcionamiento del club en los años siguientes. El problema parece solucionarse, al menos de manera momentánea, con el arribo de una parte de los recursos prometidos, durante enero de 2008, aunque las primeras fechas del Apertura 2008 debieron jugarse sin el nuevo entrenador Jorge Garcés ni refuerzos, por fallas en el pago de los finiquitos del año anterior.

Pese a las dificultades económicas, el equipo realiza una excelente campaña al mando de Garcés, gracias al superlativo rendimiento de los canteranos Gerardo Cortés y Daúd Gazale. Sin embargo, se vio empañada por la pérdida de 9 puntos por errónea inscripción de jugadores ante Santiago Morning, otros 3 puntos por no acreditar el pago de sueldos en febrero y finalmente el autodespido de Garcés y los jugadores Leonardo Díaz y Gabriel Marra. Denunciados por la Comisión de Control de Gestión Económica de la ANFP y acorralados por problemas judiciales y económicos, la sociedad anónima deportiva acordó con la concesionaria el fin de la administración del club por parte de ésta, argumentando la falta de recursos disponibles para el efecto, en mayo de 2008.

Concepción 2008.

Suspensión y descenso automático

Con 12 puntos menos en el campeonato, sin entrenador y con una masiva fuga de jugadores, Deportes Concepción recibió, por segunda vez, uno de los castigos más duros de su historia: el club quedó impedido de participar en el Clausura 2008, y fue descendido directamente a Primera B de Chile. La decisión fue tomada por la ANFP tras considerar que el club no pudo acreditar financiamiento para el presupuesto de 2008. Las divisiones inferiores del club continuaron compitiendo normalmente en campeonatos de la Asociación, aunque al equipo adulto igualmente se le excluyó de la Copa Chile 2008-09. El equipo se mantuvo durante ese año gracias a amistosos como los efectuados frente a Nacional, Huachipato y Rangers, con escuálidos resultados económicos. Sólo un amistoso gestionado con Iván Zamorano en formato fútbol sala jugado en el Gimnasio Municipal de Concepción, permitió dejar alguna ganancia para saldar las deudas del club. Dirigidos por Antonio Zaracho, volvería a competir en la Primera B de Chile 2009, cumpliendo el papel de salvar la categoría tras el enésimo retorno de Fernando Cavalleri.

 

Fuerza, Garra y Corazón S.A.D.P.

El 15 de enero de 2010, a través de un comunicado de prensa publicado en el sitio web del club, la dirigencia anunció la firma de un nuevo contrato de concesión, “que traspasa por los próximos 30 años la administración deportiva y financiera del club” a una nueva empresa concesionaria, llamada Fuerza, Garra y Corazón S. A., y conformada, entre otros, por el ex gerente general de O’Higgins, Nibaldo Jaque, y el empresario de futbolistas Pablo Tallarico.

Durante 2010, su irregular campaña en la Primera B de Chile no le permitió disputar lugares de ascenso ni de promoción. La irregularidad se vio refrendada en el hecho de que el equipo tuvo tres técnicos durante el año (Fernando Cavalleri y Daniel Salvador durante la Fase Zonal y Óscar del Solar para la “Fase Final”). No obstante lo anterior, Deportes Concepción logró un excelente desempeño en la Copa Chile Bicentenario, accediendo a la final luego de eliminar a tres de sus clásicos rivales (Fernández Vial, Universidad de Concepción y Huachipato), además de Unión La Calera y Palestino en las rondas previas. En el partido decisivo, jugado en el Estadio Bicentenario Francisco Sánchez Rumoroso de Coquimbo, con cerca de 2.000 hinchas lilas en las tribunas, Deportes Concepción empató 1–1 con el vigente campeón de la Primera B de Chile, Municipal Iquique, con gol de Hamilton Ricard, para luego caer en la definición a penales por 4–3. Destacaron en esta campaña el arquero Luis de Agustini, Alexis Salazar y Patricio Almendra.

Concepción 2011.

Durante el año 2011 el club participó en el llamado Partido por el Chile 3 para la Copa Sudamericana 2011, instancia en la que se enfrentó al campeón del Torneo Apertura 2011, Universidad de Chile, para dirimir el tercer cupo chileno en este torneo. En la ida, jugada en el Estadio Municipal Alcaldesa Ester Roa, Deportes Concepción cedió un empate 2–2, luego de encontrarse en ganancia por 2–0 antes de los quince minutos del segundo tiempo. En la vuelta, el elenco azul, que a la postre se titularía campeón de la Copa Sudamericana 2011, triunfó por 2–0 en el Estadio Nacional. A la postre, el hecho más rescatable de la temporada fue el logro del goleador Emanuel Herrera, quien, con 29 goles marcados en el año, se convirtió en goleador del Torneo oficial de ese año, puesto que el equipo dirigido por Oscar del Solar y Jorge Garcés quedó fuera de toda opción de ascenso por el sistema de campeonato, aunque remataran 3° en la tabla acumulada anual.

En los siguientes años, el equipo combinaría una aparente tranquilidad económica, reflejada en la renovación de los Campos Deportivos Ricardo Keller (ahora CDN), y unas campañas aceptables, pero sin mayor éxito, dirigidos sucesivamente por Germán Corengia, Víctor Merello, Roberto Mariani y Patricio Almendra. Destacaron las llegadas de Carlos Kletnicki, Carlos Salom y Gabriel Gandarillas.

 

El exilio, la crisis y la desafiliación

Para el inicio del temporada 2014-15, la campaña del equipo se vio alterada por no poder ejercer la localía en el Estadio Alcaldesa Ester Roa Rebolledo, que se encuentra en reparaciones para su uso en la Copa América 2015 y el Mundial Sub-17 de 2015. En este escenario, Concepción juega como local en siete estadios distintos, mayoritariamente en el Municipal de Hualpén, cancha pensada para el fútbol amateur y refaccionada para esta situación. 52 partidos jugaría en el “exilio”, que duró 910 días. Además, a fines de 2014 un incendio consume buena parte de la estructura de los recién renovados Campos Deportivos. Al mando de Fernando Quiroz, Juan José Ribera y Ariel Pereyra, el equipo continúa realizando campañas sólo aceptables, aunque al mando del último técnico llegaría a clasificar a la liguilla por el ascenso. La irrupción de Juan Leiva, más el aporte de Gamadiel García, ambos como líderes del equipo, destacaron a nivel deportivo.

Concepción 2016.

Si bien la gestión de Fuerza, Garra y Corazón S.A.D.P. parecía tranquila, el exilio y el incendio antes referido sacaron a la luz el alto nivel de endeudamiento nominal del club, utilizado como fachada para una serie de préstamos desde la ANFP y que no tenían como destinatario real a Deportes Concepción. La administración de Adolfo Sabando, Nibaldo Jaque y Pablo Tallarico, y luego la de Luis Polnoroff, fue conectada con el escándalo financiero del presidente de la Asociación, Sergio Jadue.

Hinchas del León minutos después de la desafiliación.

La brutal crisis económica y el abandono dirigencial, que llevaron a la ANFP a asumir las remuneraciones pendientes de los jugadores de los meses de febrero y marzo, para evitar una paralización de los campeonatos profesionales, sumados a la deuda nominal de casi 3 millones de dólares, llevaron al Consejo de Presidentes de Clubes de la ANFP, en una sesión extraordinaria el 26 de abril de 2016, a votar por la desafiliación del club en el fútbol profesional.  En total, hubo 38 votos a favor de la desafiliación y cuatro abstenciones: Colo Colo, Universidad de Chile, San Marcos de Arica y Barnechea (equipo que ya estaba descendido por cancha). Tres votos fueron a favor de la permanencia: el propio Deportes Concepción, Cobreloa y Santiago Morning. Como consecuencia de la desafiliación, los morados no podrán participar en los torneos oficiales de la ANFP, ni a nivel de fútbol joven.

 

La resistencia y el retorno

El Equipo de la Resistencia.

En el contexto anterior, durante 2015 un grupo de hinchas asumió el desafío de reactivar el Club Social, institución primigenia de Deportes Concepción. El 20 de mayo de 2016, es elegida como nueva directiva la lista encabezada por Víctor Tornería, culminando el proceso de reactivación, pese a la desafiliación reciente del club. La renovada estructura social tomó el mando y defensa judicial de la institución, manteniéndola activa con múltiples actividades, destacando los amistosos jugados frente a Osorno y Lota Schwager, ante 18.000 y 10.000 personas respectivamente y la marcha “Tu ciudad no te abandona”, que reunió a miles de hinchas en un vacío Ester Roa a modo de protesta por la desafiliación.

Partido amistoso entre Concepción – Osorno.

Durante el año 2017, Deportes Concepción organizó un campeonato amateur junto a otros cinco equipos de la región, el Hexagonal del Biobío que, rememorando al antiguo Campeonato Regional del Sur, sirvió para mantener en competencia a su serie sub-20 y algunos refuerzos que conformaron “el equipo de la Resistencia”. Jugando ante muy importantes asistencias para el nivel, Concepción cayó en semifinales ante República Independiente de Hualqui.

Partido entre Concepción – Tomé en el Hexagonal del Biobío.

El 14 de marzo de 2018, Deportes Concepción es aceptado finalmente en la Tercera División B, volviendo a la competencia después de 688 días desafiliado. El equipo de la Resistencia fue reforzado con jugadores con trayectoria en la división y, renombrado como “del Retorno”, debutó frente a Provincial Ranco en La Unión, empatando a 2 goles el día 8 de abril de 2018.

CONCEPCIÓN 2018.